Caricias al cielo

Grupo de apoyo para el duelo en la pérdida perinatal y postnatal en Jaén

Lo que no debes decirle a una mamá que ha sufrido una pérdida.

Por Mayra Elisa B

“Es más fácil sacar al niño del útero de su madre que sacarlo de su pensamiento” señaló alguna vez el Dr. John C. Willke. Creo que toda madre que haya sufrido una pérdida durante o después del embarazo se puede identificar con esta frase.

Los abortos espontáneos y las muertes fetales son las tristes realidades de muchas mujeres. Por desgracia, nuestro dolor es incomprendido, silenciado, prohibido. Esta falta de comprensión la recibimos de familiares, personal médico y hasta de personas desconocidas.

Es tiempo de cambiar esa mentalidad que minusvalora la pérdida de una vida y el dolor de una madre.

En estos días recuerdo el aborto que sufrí y viví. Yo no estoy en posición  de comparar y decir que una pérdida al principio del embarazo es más dolorosa que en un embarazo más avanzado. Habrá quienes digan que en la primera situación no existe más que un producto de células y en la segunda,  un bebé.

Lo único que puedo afirmar es que el dolor de una pérdida es real. Duele, duele mucho. Y como cualquier pérdida, es una etapa sensible que merece tiempo de duelo y sanación.

Toda mujer que viva este tipo de experiencia sentirá el dolor de manera distinta y sanará a un ritmo diferente.  Habrá quienes no sientan pena alguna.

abortonaturalDe cualquier forma, es tiempo de validar estos sentimientos, hablar de las pérdidas y apoyar mejor a las  familias que atraviesan estas experiencias.

Nuestra pérdida merece ser comprendida. Nuestro dolor merece tener una voz. Ninguna mujer merece sentir que está exagerando, que está prohibido sentirse triste o que su dolor no tiene validez.

Hoy te invito a ser una persona que goce de empatía y mejore el estado actual de estas experiencias traumáticas y dolorosas.

Después de una pérdida NUNCA le digas:

Ni siquiera era un bebé. Era sola una bola de células.  Para ella, era la esperanza de su futuro. No deshonres eso.

Estás joven, puedes tener más hijos.

Hubiese sido peor si lo hubieras perdido más adelante. Por lo menos ocurrió al principio. ¿En serio?

Exageras. El dolor se siente ¿Cómo se puede exagerar algo tan papable?

Como no lo conociste o no lo criaste, no te va a doler tanto.  Cuando se ama con el corazón, cualquier pérdida causa un vacío y un profundo dolor.

Tienes que estar fuerte por tu familia. ¿Por qué mejor no le permitas  vivir su duelo?

¿Hiciste x o z? (Cargar demasiado peso, beber, caerte, etc..) Es inoportuno preguntar si algo que ella hizo pudo causar la pérdida. No agregues más culpa innecesaria y sin fundamentos.

Por lo menos te puedes volver a embarazar. Esto no es consuelo.

Tal vez algo esté mal contigo o tu pareja. Es el momento menos indicado para proponer teorías sobre su salud.

Con el tiempo te olvidarás de esta experiencia y será como que nada hubiese pasado. Por favor, no le desees el olvido nadie. Mejor ayúdale a conmemorar la memoria de quien partió. 

Es parte del plan de Dios. Si la persona no es religiosa solo confundirás más sus sentimientos entorno a la pérdida.  ¿Merezco lo que me sucede? ¿Mi bebé merecía alguien mejor?

Se fue a un lugar mejor.  En estos momentos el mejor lugar para ti hubiesen sido tus brazos. No ofrezcas alternativas.

Por lo menos tienes otros hijos, otras mujeres no pueden ni embarazarse.  No y NO.

Si conoces a una mujer que ha sufrido una pérdida, solo escucha su historia, deja que resuene su llanto y ofrécele un abrazo. Puedes traerle comida y cuidar de sus otros hijos. Puedes llamar al bebé por su nombre (si ya tenía nombre). Y lo más importante que puedes hacer es recordar que el bebé que la mujer perdió es luz y amor y que vivirá por siempre en su corazón y en sus pensamientos. Por eso, valida su existencia y el dolor de su madre.

Anuncios
Deja un comentario »